viernes, 28 de febrero de 2014

Ciclogénesis.

Como un tipo del Gadis dijo: ¡Vivamos coma Galegos!
Y en otras partes se quejaran:
-         Es que hoy llovió todo el día…
-         Es que había mucha humedad….
-         Es que, es que, es que ….
¡ Pues nosotros llevamos así desde Diciembre! ¡Y con dos narices!
Si es que la lluvia y lo verde es lo que nos define y así de bien lo llevamos.
Vale que ya cansa, no puedes salir, deprime un poco y te sientes abandonado por el sol preguntándote ¿Yo qué le habré hecho? Pero así de bien lo llevamos que si tenemos que mojarnos, nos mojamos.
 Que si hay que sacar al perro a pasear ¡Lo hacemos! Porque somos así de machos y machas, los más duros de toda la península. Que si quieres salir a hacer ejercicio en mallitas te ríes en la cara de esta humedad que se adentra hasta tus vértebras y a correr. Que si quieres salir con tus amigos pues sales, abrigado hasta los pies pero sales. Que si tienes que ir al cole… pues rezas a Dios que la Xunta suspenda las clases. O se lo pides por “Twitter”.
No dudamos que lloraremos por esos mejillones que no comimos en navidades. Pero no dudamos que para las navidades siguientes comeremos mil más.


                                                                                                                                Amanda González Gil

Naturaleza






En Galicia el cielo gris, viento agitando árboles y la lluvia en el cielo y en las calles, eso, es habitual. Convivimos con esos factores meteorológicos y más, pero con lo que no podemos convivir es con la muerte o desaparición de nuestra gente, cada vez más y con más frecuencia, algún temporal o alguna que otra ola de varios metros de altura nos arrebata de entre nuestras manos a algún ser querido, y todo esto por no tomar mediadas de precaución. También ocasionan algún que otro daño material y muchas personas pierden negocios a pie de playa, pero nada comparado con el dolor que sientes cuando ves a un ser querido siendo tragado por el mar o siendo eclipsado por algún objeto volador si indentificado. Todo esto lleva a pensar lo magestuosa y poderosa que puede llegar a ser la naturaleza, llevamos años ganándole terreno al mar, y un día de estos el mar tomará con intereses lo que le fue arrebatado.





Ian Penas Álvarez 4º E.S.O

miércoles, 18 de diciembre de 2013

                              
NELSON MANDELA(1918-2013)
Posiblemente la mayor parte de las personas de mi edad, entre los que me incluyo, habían oído hablar poco o nada de Sudáfrica, hasta 2010, cuando se celebró el Mundial de Fútbol en ese país. Pero antes había habido mucho de lo que hablar en Sudáfrica, había esclavos, había discriminación y había revolución.
Nelson Mandela fue encarcelado por la lucha contra el apartheid, estuvo 27 años en la cárcel por una lucha real y necesaria contra un enemigo que tenía el poder. Mandela luchó por los derechos raciales, como negro, porque el también estaba dentro de ese racismo, que existe porque los humanos nos creemos superiores a otros humanos. Mandela luchó en un país de habitantes negros gobernado por blancos, luchó y ganó.
Antes de ese Mundial de Fútbol que recordaremos como un hecho memorable por la victoria de España, hubo otro hecho que cambió la vida de muchas personas, también en Sudáfrica, se jugó un Mundial de Rugby. El deporte sirvió en esa ocasión como vía de unión entre razas, sirvió como cura contra la segregación racial y en gran medida gracias a la aportación de Mandela.
Mandela después de su encarcelamiento, salió elegido Presidente de Sudáfrica, un hecho que conmocionó al país ya que nunca había habido un Presidente negro. Los hechos que realizó Mandela durante su vida fuero del calibre necesario como para ser elegido Premio Nóbel de la Paz y su fallecimiento este año ha dejado al Mundo conmocionado.
La lucha de Mandela ha dejado un Mundo mejor, un mundo menos racista. Mandela enseñó mucho a nuestra sociedad y su nombre es usado como sinónimo de valentía, revolución pacifica y lucha contra el racismo.

Yago Couce López 3ºESO

lunes, 16 de diciembre de 2013

Mandela. Andrea Arias.

NELSON  MANDELA
Nelson Mandela(también conocido en su país como Madiba) fue el primer presidente  de Sudáfrica elegido democráticamente. Se trata de una de las figuras más importantes en la lucha por la igualdad racial.Ha recibido más de 250 premios, entre los que destaca el Premio Nobel de la Paz.
Nelson se formó en un internado y una universidad de élite negra. A los 23 años se mudó a Johannesburgo y entró a formar parte del CNA(Congreso Nacional Africano), un partido que abogaba por los derechos de la población negra del país.

En 1948  Mandela organizó una rebelión de desobediencia civil no violenta contra el apartheid, que se basaba en la segregación racial y en la que se imponía la supremacía del hombre negro.
Tras 10 años de lucha contra el apartheid los dirigentes imperantes quisieron acabar con la resistencia del CNA de raíz e ilegalizaron  el partido, llevando a Mandela y al resto de activistas a organizar una lucha en la clandestinidad.

El nivel de racismo alcanzó sus limítes cuándo en 1956 se aprobó el plan del gobierno de crear siete reservas de bantustanes ,que eran unas zonas aisladas y separadas del resto de la población dónde se quería confinar a la población negra.
En 1960 se produjo la matanza de Sharpeville en la que murieron 69 personas negras y 180 fueron heridas, tras que la policía abriese fuego contra una manifestación en contra de la segregación racial.Desde este incidente la política pacifista del CNA se transformó en lucha armada.
En agosto de 1962, Madiba fué arrestado por conspiración contra el gobierno y pasaría en la cárcel los siguientes 27 años de su vida, lo cuál no pasó así , lo soltaron antes porque durante los 80 el gobierno se sentía presionado  por el aumento de la violencia racial  qué aumentó el número de protestantes en contra del régimen sudafricano con el nombre de Madiba.
Tres meses después de su liberación  fue elegido para liberar el CNA y desde su puesto de poder luchó contra la democracia, consiguiendo que en 1994 se celebrasen las primeras elecciones democráticas de la historia de Sudáfrica, con él cómo vencedor, convirtiéndose así en el primer presidente negro de Sudáfrica.
El 20 de junio de 1999 Mandela  se retira de la política, dejando una Sudáfrica unida,democrática y con ansias de alcanzar el futuro esperanzador e igualatorio, que después de 27 años en prisión eligió tender una mano a la minoría blanca,que lo había encarcelado y supo conducir a su país a una transición histórica.

En julio del 2001, la oficina de Madiba anuncia que el ex presidente sudafricano padece un cáncer falleciendo el 5 de diciembre de 2013.
Madiba fue un símbolo de lucha contra el apartheid,dentro y fuera del país, una figura legendaria que representaba la falta de libertad de todos los hombres de color sudafricanos.

FRASES  DE MADIBA
-He luchado contra la dominación blanca y contra la dominación negra.He perseguido el ideal de una sociedad libre y democrática dónde todas las personas vivan juntas en armonía y con igualdad de oportunidades.Es un ideal por el que espero vivir y conseguir.Pero si es necesario es un ideal por el que estoy dispuesto a morir.
-La muerte es algo inevitable.Cuándo un hombre ha hecho lo que creía necesario por su pueblo y su país puede descansar en paz.Creo que yo he cumplido ese deber y por eso ahora descansaré para la eternidad.
-La grandeza de la vida no consiste en no caer nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.
-Nadie nace odiando al otro por el color de su piel , su procedencia o religión.La gente aprende a odiar y si pueden aprender a odiar también pueden aprender a amar.

NELSON MANDELA

Solo por alzar la voz, solo por anhelar una vida diferente fue arrastrado al pozo donde la mediocridad y la genialidad se funden en un mismo gris oscuro. No era "EL" hombre, no era ningún mesías ni ningún héroe. Fue tan solo un hombre que supo perdonar, y supo -o debió aprender- a ser perdonado.
Es cierto que no estuvo solo, y que la mayoría de los que lucharon con él no tendrán funerales de estado, donde hipócritas de toda calaña derramen lágrimas de cocodrilo. No todos tendrán mensajes de apoyo ni serán tratados como héroes. La mayoría serán encontrados muertos  en el complicado entresijo de las cárceles sudafricanas donde el apartheid aún perdura.
Pues si de decir adiós a un buen hombre se trata, habrá que hacerlo como un verdadero buen hombre habría querido. Contando errores y no victorias. Pero ¿como se distinguen sin el hambre como perspectiva?
Puede que muchos digan que se equivocó prometiendo inmunidad a quienes habían torturado y matado a sus hijos. Los que robaron su tierra y subastaron su miseria. Puede que para muchos sea inevitable la decepción  al verle de la mano de quienes le encerraron. Viendo como ahora es un símbolo de la libertad de la que antes fue verdugo. ¿Como puede hablarse de victorias, cuando la población negra sigue atrincherada en suburbios, cuando los rencorosos siguen monopolizados por corporaciones inglesas, cuando el odio siguen siendo razón de vida?
No, él nunca lo llamó así. Mandela forma ya parte de esa larga historia de cuentos de hadas con finales incompletos que otros escribieron apresuradamente para impedir toda enseñanza poco grata. Como los Ignudi con lo que nadie pudo entender Miguel Ángel por querer huir de la doctrina. Como tantas otras verdades a medias cuyos límites siempre acaban difuminándose.
En la lengua de Shakespeare, a la cual parece haberla sentado mucho mejor los años, hay  dos palabras para definirlo. "History", es aquello que forma parte de nuestro pasado, de nosotros mismos. "Story" es todo lo que se inventan y crean a partir de ese punto. Que hay de cierto y qué no, supongo que es ya demasiado tarde para saberlo.
No soy nadie para juzgar el trabajo de un hombre. ¿Qué voy  a decir, sin haberle hablado en mi vida, sin conocer el sufrimiento? Simplemente ladrillos de vacía palabrería que pasen a formar un nuevo muro, en Sudáfrica o en cualquier otro lugar. No, de ninguna manera.
No otro cuento de villanos y héroes escrito desde la seguridad de un papel a miles de kilómetros. No otro artículo de mentiras y falacias. ¿Quien fue Mandela? Un hombre más. Un hombre que no se dejó callar, y ante todo, un hombre que no usaría el recuerdo de otros hombres para seguir dominando y dividiendo. Aprendamos de su legado. Nunca más palabras tergiversadas. Nunca más presos por alzar la voz, nunca más presos  por anhelar una vida diferente.


RICARDO POL.

martes, 3 de diciembre de 2013

Antagonity.

Le ardían las venas como si por ellas corriese serín. El agónico paso del reloj se mostraba amenazante mientras su sordo retumbar enmudecía la habitación en lo que él identificaba ya como los pasos de la muerte que le acechaba lentamente. Y con cada segundo, un nuevo paso. Y con él, un nuevo latido.  Y con cada latido, otra bocanada de infierno emanaba de sus pulmones encharcados en sangre. Como un alma en pena condenada a su última tortuosa noche.
Eran ya casi las tres. Ni la morfina había conseguido volverle imbécil. Hacía ya más de dos horas que el último cirujano había dejado aquella  mugrienta y dejada planta. No sería esta noche tampoco. Seguramente ya no sería nunca.
De pronto comenzó a sentirse muy cansado. Los brazos le pesaban y sentía una presión inhumana en las cuencas de los ojos. Se mareó y cerró los párpados un segundo.
Al abrirlos de nuevo,  todo había cambiado. Sostenía una copa en la mano derecha, que con repulsión, posó sobre una mesa de caoba que nunca antes había visto. Se percató entonces de la agilidad casi rítmica con la que lo había hecho. Hacía ya mucho que no se sentía así.
Se levantó, aún desconcertado. Las piernas ya no le temblaban. De hecho, se sentía con más fuerza que nunca. Oteó a su alrededor sin lograr encontrar nada sugerente. Comenzó entonces a caminar posando las manos sobre las gélidas paredes, como si su visión se difuminase a medida que se alejaba del azulejo que las recubría.
La gente que pasaba por su lado le observaba con indiferencia. O mejor dicho, no le observaba. De hecho, parecía que ni tan siquiera podían verle. Y para hacerlo todo aún más estrambótico, de sus sienes aún continuaba emanando el desquiciante retumbar del reloj que apenas le permitía pensar.
Siguió caminando, cada vez más rápido. Su corazón se desbocó a modo de advertencia. El reloj también pareció acelerarse. De él se valió de hecho para descender por las  escaleras en la más absoluta penumbra. De fondo, un rumor agitado y extraño.
Aún en la más absoluta oscuridad pudo reconocer perfectamente aquella sala. Era el hospital. Él ya había estado allí.
Desconcertado, se detuvo. Miró a su alrededor y sintió un escalofrío recorriendo su espalda mientras le inundaba una extraña sensación de claustrofobia. Se tiró al suelo, sintiendo como las paredes se encogían y amenazaban con engullirle.
Entonces un leve silbido, al principio casi inaudible, fue magnificándose hasta ensordecerle por completo, al tiempo que un potente fogonazo lo cegó por un segundo.
Y después volvió a escuchar las voces. Ahora sonaban mucho más agitadas y humanas, casi como si pudiera tocarlas…
Se despertó de pronto, sobresaltado. Intentó respirar, pero algo en su garganta oprimía su faringe. Cuatro personas se revolvían agobiadas alrededor de la camilla sobre la cual yacía. Sin entender nada, deslizó su mano por donde antaño había habido una sutura. Ya no estaba allí.
Y no era lo único que echaba en falta. Angustiado, levantó la cabeza y pudo contemplar con horror su descuartizado torso. Grito, más, de nuevo, nadie podía escucharle. Entonces lo comprendió todo y una sensación de paz inundó su rostro. El tiempo, una vez más,  había ganado la partida.

Ricardo Pol.






SOFÍA

Esta es la historia de una niña, una niña como cualquier otra, con sus esperanzas e ilusiones, con amigos verdaderos y con una familia que la quería mas que nada en este mundo, Lo tenía todo para ser feliz, menos unos riñones en buen estado.
A sus 6 años Sofía comenzó a enfermar de los riñones, teniéndola que conectar 3 días por semana a una máquina. Ya no podía correr por el parque, ni jugar en los columpios, pero mientras la conectaban a aquella máquina pasaba el tiempo imaginando las cosas que podría hacer cuando no estuviera presa en a aquel hospital.
Habían pasado ya 7 años, la imaginación comenzaba a no ser suficiente, y la esperanza cada vez era menor, por que increíblemente aún no habían encontrado a ningún donante compatible. Así que su hermano Alex el mismo día que cumplió la mayoría de edad se comprometió a donarle su riñón.

24 de Diciembre, un día antes de navidad. Cogidos de la mano como si eso pudiera ayudarlos, aferrarlos a la vida, los dos hermanos recorrían los pasillos del hospital tumbados en sus respectivas camillas. Así se mantuvieron hasta llegar a quirófano. Al tener que soltar la mano de su hermano a Sofía se le llenaron los ojos de lágrimas.
-Gracias Alex, era el mejor regalo que podían hacerme por navidad.
-Aún no es navidad princesa
-Os vamos a anestesiar ya - Se oyó a la anestesista.
-Hey Sofi, cuando salgamos de aquí nos vamos a ir tu y yo a ver el mundo
-¿En serio? ¿Me lo prometes?
-Te lo prometo
Dijo alex guiñándole un ojo y esbozando una preciosa sonrisa. Luego solo sintieron sueño, como sus parpados caían y oscuridad mientras caían en un profundo sueño...

La madre de los niños esperaba ansiosa, cuando vio al médico asomar por el pasillo.
-¿Como ha ido? - Preguntó levantándose del asiento.
-Bien, su hija está perfectamente... En cuanto a Alejandro... Hemos hecho todo lo que pudimos, lo siento de veras.
Llorando desconsolada se sentó en una esquina mientras su cuerpo temblaba frenéticamente.

Finalmente Sofía perdió un hermano, pero ganó una vida es verdad, no fue fácil, tubo que vencer sentimientos de culpa, tubo que depender de tratamientos post-transplante toda su vida, pero aún así decidió disfrutar de ella.
Cumplió la promesa que se habían hecho mutuamente de ver mundo, recuperó los años perdidos,vivió una vida por los dos, cumpliendo tanto sus sueños como los de Alex. En vez de poner flores en su tumba puso sonrisas y felicidad en su vida, eso es lo que hubiera querido su hermano, y eso hizo.


Fabiola Quintela.